Cuando los hermanos José-Antonio y Albino Rendón llegaron a Estados Unidos desde Veracruz, México, siendo adolescentes, descubrieron rápidamente que el trabajo duro y la familia formaban un equipo poderoso. Comenzando como lavaplatos, los hermanos escalaron rápidamente en la industria culinaria, trabajando en cocinas profesionales en todo Chicago, hasta que su conocimiento colectivo los llevó a iniciar un negocio propio.
En el 2014, ese sueño comenzó a tomar forma con la apertura del primer D’Nuez en el vecindario de Cicero en Chicago, que empezó como una heladería. A pesar de tener poca experiencia con postres congelados, su disposición para aprender los ayudó a salir adelante durante los primeros meses con un éxito modesto hasta que llegó el invierno de Chicago.
Cuando el negocio comenzó a desacelerarse, la familia se reunió para reevaluar. “Hablando con mi mamá, llegamos al acuerdo de que lo mejor sería vender [el negocio],” compartió José.
La heladería cerró, pero el deseo de emprender seguía presente. Cuando José descubrió otro local en venta, ya equipado para comida caliente y platillos completos, sintió que era la oportunidad adecuada. Con una base más sólida en cocinas tradicionales, los hermanos y su madre vieron la posibilidad de volver a lo que mejor sabían hacer. En el 2015, D’Nuez renació en la comunidad de Archer Heights en Chicago.
Comenzando con menús impresos y utensilios que ellos mismos compraron, los Rendón pusieron toda su pasión en su nuevo proyecto. El restaurante rápidamente se hizo conocido por su fusión de cocina mexicana y americana, una mezcla única que invitaba a las familias a reunirse alrededor de platillos reconfortantes con un toque especial.
Pero D’Nuez no solo está dirigido por una familia, es familia. Aunque trabajar juntos presentó algunos desafíos, mantuvieron el enfoque en construir algo duradero. Lo que comenzó como un pequeño negocio familiar ha crecido hasta convertirse en un equipo de 50 empleados, todos ayudando a que D’Nuez siga funcionando con fuerza.
Esa sólida base familiar les permitió crecer. Tras abrir una segunda ubicación en el vecindario de Pilsen en Chicago, los hermanos pusieron la mira en la comunidad de Berwyn. Cuando el financiamiento tradicional no se concretó, tomaron la valiente decisión de financiar la compra con recursos propios. Sin embargo, el lugar necesitaba muchas mejoras. Desde alfombras anticuadas hasta un diseño cerrado, el espacio no reflejaba la energía vibrante de su marca.

Gracias a una recomendación de Humberto Huerta, un banquero de JPMorgan Chase, los Rendón se conectaron con A4CB y recibieron una línea de crédito en 2023, la cual que les ayudo a renovar el local: quitar alfombras, abrir el plano del lugar y modernizar los interiores.
Banqueros en todo Illinois e Indiana refieren a A4CB a emprendedores a quienes no pueden ayudar, creando una sólida red de colaboración que A4CB valora profundamente.

Hoy en día, la familia sigue buscando formas de mejorar su éxito y ofrecer una excelente experiencia gastronómica a sus clientes. Están en proceso de obtener licencia para vender bebidas alcohólicas en su ubicación de Archer ya que cuentan con licencias de licor en ubicaciones de Pilsen y Berwyn, además de trabajar en la expansión de sus menús.
«Lo que esperamos es seguir avanzando y creciendo, abrir más ubicaciones, y obtener el reconocimiento de la comunidad,» dijo Albino.
D’Nuez es más que un restaurante; es el reflejo del viaje de una familia y un espacio acogedor donde otros pueden reunirse, compartir y sentirse como en casa mientras disfrutan de una excelente comida